Forja

 

Forja

Con clavos de luz se sujeta el cielo

y otros asuntos de importancia, según se cuenta:

semáforos, ojos,

la noche en crucigrama

de los edificios.

 

Habrá que pedir a los gitanos

continuar con la forja.

 

  Sólo el ángel temporal

  les conoce los brazos azules,

  las camisas al vuelo

  de posibles amantes.                                                        

 

  Y el aire ya no espera,

  se retuerce en remolino

  en galopes de caballo,

  en sudores de crin y    

       hierbabuena.

 

  En lluvias veraniegas 

  de nieve

  y otros beneficios.

 

 

  Sólo el ángel templado

  del acero

  les sirve de zapatos.

 

Inminentes ladrones

 hurgan desde el cielo.

Y el aire se enrarece

con las púas de los coches.

 

Y vuelos al ras de garzas blancas

llevan el día, la jornada usada

a sitios del oeste

donde más necesitan.

 

  El peso indomable

  de la polución

  descuelga los broches y las nubes                   

  sueltan las melenas.

 

Una ranura eléctrica

ata el instante al suelo.

Sólo así descarga

sólo así rezonga

Dios.

 

Habrá que abstenerse

de robar.

 

  Fernando Villalba Primer premio concurso María Eloisa Garcia Lorca 2014, 

  Unión de Escritores de España.