Detrás de una sonrisa

Escribe Ana Pariente, desde Sevilla

Soy madrugadora y escribo en cualquier sitio que me haga feliz, hoy en la cama.

 

Amanece y el día se llena de luz y color, Andalucía es mi lugar, yo soy del Sur.

 

Minutos de reflexión en los que se cuela una sonrisa y en lo que me pregunto qué hay detrás de ella.

 

Dicen que detrás de una sonrisa suele haber tristeza o dolor (hoy afortunadamente no es mi caso).

 

El andaluz lo sabe bien, yo le he llegado a llamar los sonidos silenciosos, la comisura de los labios se eleva,

 

formando una curva feliz,  los labios entreabiertos parece decir lo que no dice maquillando la resignación, la

 

impotencia, el hastío, la necesidad.

 

En nuestra música si expresamos nuestros sentimientos, ya se sabe que las penas son menos si se

 

cantan con alegría.

 

Maravillosa dicotomía de cómo entendemos la vida.

 

Me tomo la libertad de transcribir los bellos versos de Manuel Machado, Cantares, que con un sentido

 

popular, describe prácticamente a Andalucía.

 

Vino, sentimiento, guitarra y poesía

 

hacen los cantares de la patria mía

 

Cantares…

 

Quien dice cantares dice Andalucía.

 

A la sombra fresca de la vieja parra,

 

un mozo moreno rasguea la guitarra…

 

Cantares…

 

 

Algo que acaricia y algo que desgarra.

 

La prima que canta y el bordón que llora…

 

y el tiempo callado se va hora tras hora.

 

Cantares…

 

Son dejos fatales de la raza mora.

 

No importa la vida, que ya está perdida,

 

y, después de todo, ¿qué es eso, la vida?

 

Cantares…

 

Cantando la pena, la pena se olvida

 

Madre, pena, suerte, pena, madre, muerte,

 

ojos negros, negros y negra la suerte…

 

 

En ellos el alma del alma se vierte.

 

Catares, Cantares de la patria mía,

 

quien dice cantares dice Andalucía.

 

Cantares…

 

No tiene mas notas la guitarra mía.