Diente de león

 

Diente de león

tan suelto del matojo,

siempre desprendiéndole

acordes al cielo.

 

Siempre vistiendo nubes.

Eléctiricas. Purpúreas.

 

El viento azul del solo

sopló en tus melenas.

Y esta vez sí

abriste en cruz

los brazos

de algodón.

 

Es primavera en Minnesota

y el Diente de León

riega el mundo

con lentejuelas amargas

de nieve purpurina.